Y aunque hoy en dÃa el mercado cosmético está más sofisticado que nunca, ofreciéndonos incontables productos para eliminar las células muertas y darle a nuestra piel una apariencia radiante, las abuelas tienen un secreto infalible para combatir este problema que compromete la belleza de nuesta piel.
El exfoliante casero es muy sencillo de preparar, sólo necesitas 2 cucharadas soperas de harina de maÃz, 2 cucharadas soperas de avena, 2 cucharadas soperas de leche de soja en polvo, y 2 tazas de suero fisiológico. Mezcla los ingredientes y obtendrás una pasta, que deberás aplicar sobre la piel húmeda con movimientos circulares. Espera hasta que se seque, y retÃrala con abundante agua.
Si notas que tu piel está extremamente castigada, o si quieres exfoliar especialmente tus tus codos y talones, agrégale al exfoliante 1 cucharada sopera de aceite de germen de trigo. En ambos casos, no olvides repetir el tratamiento dos veces por semana.

No hay comentarios:
Publicar un comentario