Santo Domingo.- Los esposos Juan Ortega y Milagros Díaz aprovecharon el domingo para hacer una visita que desde hace dos meses se ha convertido en una costumbre: acudir a la tumba de su hijo Alex Michael, quien falleció en la flor de su juventud, a los 27 años, por un alto voltaje del servicio eléctrico en su lugar de trabajo.
Aunque van al cementerio Cristo Redentor todas las semanas, la visita de ayer fue especial, pues ocurrió en la víspera del Día de los Fieles Difuntos, que se conmemora hoy. Adelantaron su visita para ayer por ser domingo, ya que hoy es día de trabajo.
En compañía de una hija, un nieto y de una amiga, se trasladaron al cementerio ubicado en Pantoja desde el Ensanche Espaillat, donde residen.
Con lágrimas en los ojos, los miembros de la familia Ortega Díaz limpiaban y cambiaban las flores en la tumba de su único hijo varón.
El mismo motivo fue lo que movió a Carmen Montás a trasladarse al camposanto, a poner flores, velones, y a pintar y asear la tumba de sus padres Isrrael Montás y María Consuelo, junto con su esposo Juan Rijos.
En la tumba, Rijo y Montás acostumbran rezar el Padre Nuestro y el Ave María.
Pero esas dos familias no fueron las únicas que fueron al cementerio a visitar las tumbas de sus seres queridos antes del Día de los Muertos. Decenas de personas de diferentes edades y clases sociales se observaron en el lugar, incrementándose el número a medida que pasaban las horas.

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